Cómo calcular tu precio para una licitación
¿Cuánto debo ofertar? Es la pregunta más difícil cuando empiezas a licitar. Cobras mucho y pierdes porque alguien ofrece menos. Cobras poco, ganas, pero te comes la utilidad ejecutando — o peor, no puedes cumplir y te sancionan.
La clave está en armar un precio que cubra todo lo que realmente te cuesta el contrato, deje margen y siga siendo competitivo.
El principio fundamental: nunca superar el presupuesto oficial
Antes de cualquier cálculo, recuerda la regla de oro: tu oferta económica NUNCA puede ser mayor al presupuesto oficial publicado por la entidad. Si lo superas por un solo peso, tu propuesta es rechazada automáticamente. Así que el presupuesto oficial es tu techo absoluto.
Lo que necesitas determinar es: ¿cuánto POR DEBAJO del presupuesto oficial puedo ofertar sin perder dinero?
Estructura básica de un precio en contratación pública
La estructura varía según el tipo de contrato, pero la fórmula general es:
Precio total = Costos directos + Costos indirectos + Utilidad + Impuestos
En contratos de obra y algunos de servicios, esto se estructura como AIU:
- A — Administración: Costos indirectos y de operación (oficina, personal administrativo, comunicaciones, transporte, seguros, pólizas)
- I — Imprevistos: Colchón para gastos no previstos. Generalmente entre 1% y 5% del costo directo
- U — Utilidad: Tu margen de ganancia. Generalmente entre 5% y 15% del costo directo
Paso 1: Calcula tus costos directos
Son los costos directamente atribuibles a la ejecución del contrato. Varían según el tipo:
Para servicios profesionales
- Honorarios del personal asignado (salario + prestaciones + seguridad social)
- Viáticos y desplazamientos
- Materiales o insumos específicos del servicio
- Licencias de software o herramientas necesarias
Para suministro de bienes
- Costo del producto (precio de compra o fabricación)
- Transporte y logística de entrega
- Empaque y embalaje
- Instalación (si aplica)
Para obras
- Materiales de construcción
- Mano de obra (incluida seguridad social y prestaciones)
- Equipo y maquinaria (compra o alquiler)
- Transporte de materiales
Paso 2: Calcula tus costos indirectos
Son costos necesarios para operar pero que no se pueden atribuir directamente a un solo contrato:
- Póliza de garantía de seriedad: 0.5%-2% del valor asegurado (generalmente 10% del presupuesto oficial). Este costo lo pagas ANTES de saber si ganas
- Póliza de cumplimiento: Si ganas, debes constituirla. Costo: 1%-3% de los valores asegurados
- Costos administrativos prorrateados: Arriendo de oficina, servicios públicos, contador, personal administrativo — proporción que corresponde a este contrato vs. otros que manejas
- Estampillas y contribuciones: Algunas entidades descuentan estampillas municipales o departamentales (1%-3% del valor del contrato). Verifica en el pliego
- Retención en la fuente: No es un costo real (se cruza con tu declaración de renta) pero afecta tu flujo de caja. Generalmente 11% para servicios, 3.5% para compras, 1% para otros
- Costos financieros: Si el pago tarda 30-60 días y necesitas capital de trabajo para ejecutar antes de cobrar
Paso 3: Define tu utilidad
La utilidad es tu margen de ganancia. En contratación pública, los márgenes típicos por sector son:
- Suministro de bienes (subasta inversa): 5-10% de utilidad. Alta competencia por precio
- Servicios profesionales: 10-20%. Menos competencia por la especialización
- Obras civiles: 5-12%. Márgenes estrechos pero volúmenes altos
- Consultoría: 15-25%. Se cobra por conocimiento, no por volumen
- Capacitaciones/eventos: 15-30%. Costos directos bajos si tienes la expertise
Estos son promedios — tu margen real depende de tu estructura de costos, la competencia en tu sector y cuánto puedes diferenciarte.
Paso 4: Incluye el IVA correctamente
Este es uno de los errores más comunes y costosos. Debes verificar en el pliego:
- ¿El presupuesto oficial incluye IVA? Si dice "presupuesto incluido IVA", tu oferta total (con IVA) no puede superar ese valor
- ¿El presupuesto es antes de IVA? Si dice "valor antes de impuestos", el IVA se suma después y no cuenta contra el techo
- ¿Tu servicio está gravado con IVA? Algunos servicios tienen IVA del 19%, otros están excluidos. Verifica tu actividad
Un error frecuente: el presupuesto dice "$100 millones IVA incluido", tú ofertas $100M pensando que el IVA se suma aparte, y resulta que tu oferta real (base + IVA) es $119M — rechazada por superar el presupuesto.
Ejemplo práctico: servicio de auditoría
Proceso: Auditoría financiera por 6 meses. Presupuesto oficial: $80.000.000 IVA incluido.
- Costos directos:
- Auditor principal (6 meses × $5M/mes) = $30.000.000
- Auditor auxiliar (6 meses × $3M/mes) = $18.000.000
- Viáticos y desplazamientos = $2.000.000
- Software de auditoría = $1.500.000
- Subtotal directo: $51.500.000
- Costos indirectos:
- Póliza de seriedad (~$400.000)
- Póliza de cumplimiento si gano (~$800.000)
- Administración prorrateada (~$3.000.000)
- Estampillas (~1.5% = $1.050.000)
- Subtotal indirecto: $5.250.000
- Utilidad deseada: 12% del costo total = $6.810.000
- Subtotal antes de IVA: $63.560.000
- IVA (19%): $12.076.000
- TOTAL: $75.636.000
Como el presupuesto es $80M IVA incluido, tu oferta de $75.6M está dentro del rango. El "descuento" implícito es del 5.5% sobre el presupuesto — razonable para un servicio especializado.
Cómo saber a qué precio ofertar para ganar
No hay fórmula mágica, pero estas estrategias te acercan:
- Investiga adjudicaciones previas: Busca procesos similares ya adjudicados. ¿A qué porcentaje del presupuesto se adjudicaron? Si ves que en tu sector los contratos se adjudican con un 15% de descuento promedio, esa es tu referencia
- Conoce a tu competencia: Si sabes quién más licita y a qué precios han ganado antes, puedes calibrar tu oferta
- Calcula tu piso: Tu precio mínimo es el que cubre TODOS tus costos con utilidad cero. Nunca bajes de ahí — un contrato sin utilidad que además te genera problemas de ejecución destruye tu historial
- Factor de riesgo: Si el contrato tiene riesgos (incertidumbre en cantidades, plazos ajustados, zona geográfica difícil), aumenta tu margen de imprevistos
Qué NO incluir en tu precio
- Retención en la fuente: No es un costo — es un anticipo de tu impuesto de renta que se cruza al declarar. No lo sumes como costo adicional
- Impuesto de renta: Se calcula al final del año sobre tu utilidad neta total, no sobre cada contrato individual
- Costos de propuestas futuras: Cada contrato debe ser rentable por sí solo
Errores que destruyen tu margen
- Olvidar las pólizas: Un contrato de $100M necesita ~$2-3M en pólizas. Si no lo presupuestas, sale de tu utilidad
- No calcular seguridad social de tu personal: Un profesional que ganas $5M/mes te cuesta ~$7M/mes con prestaciones + salud + pensión + ARL + caja. Si presupuestas solo el salario, pierdes un 40%
- Ignorar estampillas: Algunas entidades municipales y departamentales descuentan 1-3% del valor de cada pago por estampillas. Lee el pliego
- No considerar el tiempo de pago: Si la entidad paga a 45 días pero tú debes pagar nómina mensual, necesitas capital de trabajo para financiar esa brecha. Si pides crédito, tiene costo financiero
- Ofertar demasiado bajo para "ganar experiencia": La experiencia es valiosa, pero un contrato incumplido por falta de recursos te da experiencia negativa (sanción, inhabilidad, mala reputación)
Resumen: checklist antes de enviar tu precio
- ¿Mi precio total (con IVA si aplica) está por debajo del presupuesto oficial?
- ¿Incluí el costo de todas las pólizas (seriedad + cumplimiento)?
- ¿Calculé la seguridad social completa de mi personal?
- ¿Verifiqué si hay estampillas u otros descuentos en el pliego?
- ¿Mi margen de utilidad es suficiente para absorber imprevistos?
- ¿Puedo ejecutar el contrato con este precio sin comprometer la calidad?
- ¿Usé el formato económico exacto de la entidad sin modificarlo?
- ¿Las operaciones aritméticas cuadran (precio unitario × cantidad = total)?
